La Compasión

¿Cómo te tratas a ti mism@?

¿Crees que eres compasiva@?

Estos días atrás he conectado con la frustración, con la frustración de no llegar hasta dónde quiero llegar o, más bien, hasta dónde me han enseñado que tengo que llegar.

“Debo esforzarme mucho muchísimo, ¡no puedo fallar!Este es el mensaje que de vez en cuando me creo.

Conocer y darle un significado al para qué de mis obligaciones (las que yo sola me pongo) como madre, como mujer, como profe, como hija, es parte del mensaje que me llega acompañando al esfuerzo.

Y si no llego a todo ¿qué pasa?

Pues que conecto con la frustración.

Y ¿qué pasa si fallo?

Después de la frustración aparece la tensión en mi cuerpo y la tristeza, señal de que la emoción va en aumento. El machaque me dice que “no lo estoy haciendo bien”.

¿Te ha pasado alguna vez?

Todo esto se encuentra en la mente.

Si te ha pasado o te pasa te diré que en este punto es muy necesario parar y hacer de observadora/observador. Si puedes deshaz y coloca el cúmulo de situaciones que te ha llevado a situarte en este punto.

Normalmente se suelen acumular varias y con el mismo propósito para hacerte consciente de alguna cosa.

En mi caso, después de hacer el proceso de colocar y observar me di cuenta de cómo me exijo. Colocándome en el papel de cuidar al otro y protegerlo para evitar su sufrimiento llego a la frustración y a mi propio sufrimiento. La razón es que ese no es mi lugar.

Yo puedo acompañar al otro, pero no puedo forzar que haga el proceso que yo sienta que es el que debería hacer.

Desde ahí, con humildad, puedo ver con claridad que cada uno tenemos nuestro proceso de aprendizaje y que cada uno actuamos como podemos y sabemos con el sentimiento de que es lo mejor que podemos hacer.

Así que, cuando me veo ahí trabajo la compasión.

Ser compasiva conmigo misma a veces es tarea complicada pero, una vez aprendida, es muy reparadora.

La compasión me ayuda a quererme cada día más. Aprendo que soy quién soy y tú eres quien eres, y que cada uno decide hacia dónde y de qué manera va o se queda.

Y ahora, ¿crees que eres compasiv@ contigo mism@?

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